🧓 Se rifaron en el gabacho… pero vuelven con la salud bien cobrada 🇲🇽
18/08/2026 0Por Obreros De La Tecla
Regresar a casa no siempre significa empezar de nuevo. Para muchas mujeres migrantes, el retorno llega acompañado de enfermedades, menos recursos y nuevos retos propios del envejecimiento.
Trabajaron durante años lejos de México buscando sacar adelante a sus familias, pero el regreso no siempre viene con tranquilidad. Para miles de mujeres que migraron a Estados Unidos por trabajo, volver al país significa enfrentar una vejez marcada por enfermedades, pocos recursos y nuevas necesidades que pocas veces están sobre la mesa.
Durante el Seminario Permanente “Migración, género y trabajo”, especialistas del Instituto de Investigaciones Económicas de la UNAM advirtieron que las adultas mayores migrantes retornan con un panorama complicado, especialmente en temas de salud y condiciones económicas.
El técnico académico Sebastián Antonio Jiménez Solís explicó que, de acuerdo con datos del Estudio Nacional sobre Salud y Envejecimiento en México (ENASEM) 2021, cerca de un millón de personas de 65 años o más dijo haber migrado alguna vez a Estados Unidos por motivos laborales. De ese total, más de 259 mil 900 eran mujeres.
Las cifras pintan un escenario que pesa. El 43.9 por ciento de las adultas mayores migrantes presenta multimorbilidad, es decir, vive con al menos dos enfermedades crónicas, una proporción superior a la registrada entre mujeres de la misma edad que nunca migraron.
A eso se suma que el 29.9 por ciento enfrenta dependencia funcional, por lo que requiere apoyo para realizar actividades cotidianas. Según los especialistas, estos datos muestran que muchas llegan a la vejez con condiciones de salud poco favorables, por lo que resulta necesario revisar cómo fueron sus trayectorias laborales, si tuvieron acceso a seguridad social y qué tipo de atención médica recibieron durante su vida laboral.
El análisis también encontró que el 45.9 por ciento son viudas y que el 77.2 por ciento prefiere vivir en zonas urbanas para mantenerse cerca de sus hijos, hijas y nietos, además de participar en labores de cuidado.
Por su parte, Erika Martínez López señaló que hoy la migración femenina responde cada vez más a la necesidad de escapar de la pobreza y el desempleo, además de generar ingresos para apoyar a la familia. Muchas llegaron siendo jóvenes, aceptaron dos o hasta tres empleos para salir adelante y enviar dinero a México, una carga que terminó pasando factura con el paso de los años.
Cuando regresan, dijo, muchas lo hacen con enfermedades, pocos recursos económicos, sin un negocio propio y, en varios casos, en condiciones de soledad. Ante ese escenario, planteó la necesidad de reflexionar si existen programas sociales y políticas públicas que acompañen realmente su retorno.
La moderadora del seminario, Daniela Castro Alquicira, recordó que no todas las historias migratorias son iguales, pues influyen factores como el tiempo que permanecieron fuera del país, el tipo de trabajo que realizaron, el momento en que regresan y las razones que las llevan a volver, entre ellas problemas de salud o la necesidad de recibir cuidados.
Migrantes adultas mayores retornan a México con múltiples desafíos, entre ellos de salud
Boletín UNAM-DGCS-486
Ciudad Universitaria
06:00 h 18 de agosto de 2026
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