Primero llegó como denunciante… y terminó saliendo esposado.
Fernando “N” fue detenido por la Fiscalía CDMX tras convertirse en el principal sospechoso en la desaparición de su propia madre, un caso que arrancó con su versión —según él— de que la mujer había salido rumbo al Centro Histórico y simplemente ya no volvió.
Pero algo no cuadraba.
Mientras avanzaban las investigaciones, el relato empezó a hacer agua. Personal de la Fiscalía, junto con agentes de la Policía de Investigación, se metieron a revisar cámaras, movimientos y hasta telefonía. Y lo que encontraron no coincidía con la historia que él mismo había contado.
Ahí fue donde el caso dio la vuelta.
El punto clave llegó el 5 de mayo, cuando las autoridades realizaron un cateo en el domicilio relacionado con los hechos. No fue una revisión cualquiera: dentro del lugar encontraron indicios biológicos que, según la investigación, refuerzan la hipótesis de que la mujer habría sido agredida ahí mismo.
O sea, la historia ya no era de desaparición en la calle… sino algo mucho más pesado dentro de casa.
Con esos elementos, el Ministerio Público armó el expediente y consiguió que un juez liberara la orden de aprehensión. Este 7 de mayo, agentes de la PDI lo ubicaron en la alcaldía Cuauhtémoc y lo detuvieron.
De ahí, directo al Reclusorio Norte, donde ahora tendrá que enfrentar el proceso por desaparición cometida por particulares agravada.
Mientras tanto, la Fiscalía mantiene abierta la investigación y sigue con las labores de búsqueda para esclarecer completamente qué pasó.
Porque aquí la cosa no terminó con la detención.
La historia empezó con una denuncia que sonaba a preocupación… pero terminó revelando inconsistencias, hallazgos dentro de casa y un giro que puso al propio denunciante en el centro del caso.
Y aunque legalmente sigue siendo inocente hasta que se demuestre lo contrario, hay historias que, cuando se rascan tantito… empiezan a contar algo muy distinto.
Publicado el 07 Mayo 2026