La carretera Saltillo–Zacatecas fue el escenario donde se armó el operativo. No hubo persecución de película, pero sí trabajo fino: ya traían ubicado un vehículo que coincidía con datos de investigación, así que no lo perdieron de vista.
A la altura del kilómetro 310+410, en el ejido Las Colinas, en Saltillo, le marcaron el alto. El chofer no iba precisamente de paseo. Cuando los elementos de seguridad le echaron un ojo al interior del vehículo, la historia se puso pesada.
Adentro había 43 cajas de cartón. No eran mudanza. Eran 1,523 paquetes envueltos en plástico, todos con el mismo contenido: marihuana. En total, aproximadamente 761 kilos. Sí, más de tres cuartos de tonelada.
Pero el combo no terminaba ahí. También salieron dosis de metanfetamina, cuatro pipas de vidrio, un encendedor tipo soplete, un celular y, claro, el vehículo que servía para mover todo ese cargamento.
El conductor ya no siguió su camino. Ahí mismo quedó detenido. Le leyeron sus derechos y lo pusieron en manos del Ministerio Público, que ahora tendrá que armar la carpeta de investigación y definir qué sigue para él.
En el operativo participaron elementos de Defensa, Marina, Guardia Nacional, Fiscalía y Seguridad. Todos coordinados, todos sobre el mismo objetivo: frenar el tráfico de droga en carreteras.
Así, lo que parecía un trayecto más por la federal terminó en decomiso fuerte y un viaje que acabó antes de tiempo. Porque en estas rutas, cuando te ubican… ya no hay salida fácil.