En muchas escuelas del país, el problema no es si hay tarea… es si hay agua. Baños cerrados, manos sin lavar y hasta clases suspendidas porque simplemente no cae ni una gota. Y justo ahí es donde entra esta jugada corporativa que ya presume número redondo.
FEMSA y la Fundación Coca-Cola México soltaron el dato como quien canta gol: ya llegaron a mil escuelas beneficiadas con sistemas de captación de agua en todo México.
No es menor. Estamos hablando de planteles en 29 estados, donde instalaron sistemas que agarran la lluvia y la convierten en agua usable dentro de la escuela.
El impacto tampoco es de adorno: más de 347 mil estudiantes y personal escolar ya están en escuelas donde el agua dejó de ser problema diario. Porque sí, la realidad estaba pesada: miles de escuelas en el país no tienen acceso constante al agua, lo que obliga a papás a pagar pipas o, de plano, a parar clases cuando no alcanza. Aquí la solución fue meter infraestructura que recolecta entre 500 mil y hasta un millón de litros de agua de lluvia, dependiendo del lugar y la temporada.
Y no solo es instalar tinacos y ya. El programa también incluye capacitación para que la banda sepa usar y mantener el sistema, además de monitoreo para que no quede en fierros abandonados.
El anuncio lo hicieron con todo el protocolo: inauguración en una primaria del Estado de México, funcionarios, fotos y discurso de “vamos por más”. Porque sí, el mensaje viene con promesa incluida: esto apenas empieza.
Al final, entre tanto rollo corporativo, la cosa baja a tierra fácil: donde antes no había agua, ahora sí hay. Y en un país donde eso todavía define si hay clases o no… eso ya cambia el juego.
Estado de México, 28 de mayo de 2026
Para ampliar la visión, vale la pena ver esto otro:
♻️ La botella que no se va: Coca-Cola FEMSA arma red para que el PET vuelva a nacer