La Selección Mexicana arrancó con el pie derecho su participación en la Copa Mundial de la FIFA 2026 tras vencer 2-0 a Sudáfrica en el Estadio Azteca. Con goles de Julián Quiñones y Raúl Jiménez, el equipo dirigido por Javier Aguirre dio un paso importante en el Grupo A.
Ahora, el siguiente objetivo es claro: asegurar su lugar en los dieciseisavos de final. Y el escenario más favorable podría resolverse en la próxima jornada, cuando México enfrente a la República de Corea.
Para clasificar de forma directa como líder de grupo el 18 de junio, México necesita ganar su partido ante Corea del Sur y que Chequia no derrote a Sudáfrica. Si esta combinación se cumple, el equipo avanzaría automáticamente como primero del Grupo A, evitando depender de la última fecha.
En caso de empate o derrota, el panorama se complica. México tendría que jugarse la clasificación en la tercera jornada frente a Chequia, donde no solo dependería de su resultado, sino también de cómo se acomoden los demás equipos del grupo.
El formato del torneo también abre otra puerta: los mejores terceros lugares avanzan a la siguiente fase. En este contexto, sumar entre cuatro y cinco puntos suele ser suficiente para mantenerse con altas probabilidades de clasificación.
Esto significa que, incluso sin ganar todos sus partidos, México podría avanzar si logra acumular unidades en sus próximos encuentros. Sin embargo, una victoria en cualquiera de los dos juegos restantes prácticamente garantizaría su presencia en la fase eliminatoria.
Más allá de los números, el equipo mexicano llega con confianza tras su debut y con margen de maniobra en el grupo. El siguiente partido será clave para definir si el camino se simplifica o si se extiende hasta la última jornada.
