En Guadalajara ya se la saben: cuando Chivas va perdiendo en Liguilla, no está muerto… está calentando.
La historia del Rebaño está llena de esas donde el marcador va en contra, la presión se siente en la nuca y aún así el equipo se levanta. No por táctica fina, sino por algo más básico: orgullo, empuje y esa necedad de no doblarse cuando ya todos los daban por fuera.
Y justo en esas anda otra vez. Clausura 2026, Cuartos de Final. Dos goles abajo contra Tigres y el Estadio AKRON listo para pesar desde el primer minuto. El plan es claro: empujar juntos, equipo y tribuna, y ver si otra vez alcanza para la hazaña.
Porque no sería la primera.
Cuando Chivas ya está eliminado… pero nadie les avisó
La más reciente que todavía arde es la del Clausura 2023 contra el América. Ida perdida 0-1 y todo apuntando a otro golpe del rival de siempre. Pero en la vuelta, en el Azteca, Chivas se plantó con autoridad y les metió un 3-1 que volteó el global 3-2. De esas que no solo te clasifican… también te marcan.
Si nos vamos más atrás, aparece el famoso “Milagro del centenario” en 2006 contra Jaguares. Perdieron la ida y en la vuelta, incluso con un hombre menos, se aventaron un 4-2 que cerró el global 6-5. Ahí no hubo lógica, hubo puro carácter.
En 2004, el guion fue doble. Primero contra Atlante: derrota 4-2 en la ida y en la vuelta un 3-1 que empató todo. ¿La clave? La tabla. Chivas avanzó porque había hecho mejor torneo, pero antes tuvo que empatar la bronca en la cancha.
Luego vino Toluca en semifinales ese mismo año. Otra vez abajo tras la ida. Otra vez obligados. Y otra vez respondiendo en casa con un 2-0 que les dio el pase a la final con global 2-1. Puro trámite no fue, fue sufrimiento del bueno.
Y si de golpes duros hablamos, el de Cruz Azul en 2003 es de los que no se olvidan. Ida 4-1 en contra, prácticamente sentencia. Pero en la vuelta, Chivas devolvió exactamente el mismo marcador: 4-1. Global empatado y pase asegurado por posición. Un cachetadón directo.
Incluso en los noventa ya traían esa maña. En el Verano 97 contra Morelia, perdieron la ida, ganaron la vuelta y avanzaron por la tabla. Después, terminaron levantando el título. Porque a veces estas remontadas no solo salvan series… empujan campeonatos.
Así que sí, hoy la historia vuelve a poner a Chivas contra la pared. Dos goles abajo, rival pesado y todo en contra.
Pero si algo ha demostrado este equipo en Liguilla, es que cuando parece que ya valió… es cuando más peligroso se vuelve.