En Ciudad Universitaria no hubo memes ni “puentes”, hubo aplausos largos y reconocimiento del bueno. La UNAM se puso seria y armó ceremonia para honrar a quienes llevan décadas frente al grupo, de esos que ya vieron pasar generaciones completas… y siguen firmes.
Durante el Día del Maestro 2026, el rector Leonardo Lomelí soltó el mensaje claro: la docencia no es cualquier chamba, es una misión pesada que requiere rigor, compromiso y hasta cariño por enseñar. Nada de andar improvisando, aquí se trata de formar gente en serio.
En el evento se reconoció a 137 académicos con 50 años de servicio. Sí, medio siglo dando clases, calificando, aguantando dudas, cambios tecnológicos y generaciones que ya no aprenden igual. También se entregaron distinciones a investigadores y profesores eméritos, pura banda pesada dentro de la universidad. El rector lo puso así: la UNAM no solo transmite conocimiento, también carga con algo más grande —preservar cultura, formar comunidad y adaptarse a lo que viene— porque el mundo no se queda quieto y la educación tampoco debería. Y es que no es poca cosa. En esta universidad trabajan más de 43 mil académicos que atienden a cerca de 373 mil estudiantes. O sea, no es cualquier escuelita: es una maquinaria gigante donde los profes son la pieza clave para que todo funcione.
En el mismo evento, también hubo despedidas con reconocimiento para integrantes de la Junta de Gobierno que terminaron su ciclo, dejando claro que dentro de la UNAM también hay cambios, ajustes y esa eterna idea de reinventarse sin perder la esencia.
Desde el lado de los homenajeados, el mensaje fue más directo: en tiempos donde hay sobreinformación, inteligencia artificial y todo va en chinga, los maestros siguen siendo necesarios… más que nunca.
Así, entre medallas, discursos y memoria universitaria, la UNAM dejó claro algo: el aula sigue siendo el campo de batalla donde se juega el futuro… y los profes, los que siguen dando la cara todos los días.
Boletín UNAM-DGCS-286
Ciudad Universitaria
16:00 h 14 de mayo de 2026