En el Centro Histórico hay sonidos que no se explican, se sienten. Uno de ellos es el del organillo, ese que suena entre la gente, los puestos y el tráfico… y que ahora ya tiene reconocimiento oficial como Patrimonio Cultural de la Ciudad de México.
Con ese respaldo, del 22 al 24 de mayo se va a armar el IV Festival de Organilleros 2026, donde quienes normalmente pasan desapercibidos ahora serán los protagonistas.
Este año no es cualquier edición. Es la primera vez que el festival se realiza después de que la actividad organillera fue reconocida formalmente como patrimonio. O sea, lo que siempre estuvo en la calle, ahora ya quedó marcado como parte de la identidad de la ciudad.
Durante tres días, el Centro se llena de organillos, pero no solo para tocar. Habrá talleres, foros, presentaciones y actividades abiertas al público. Incluso llegan invitados desde Chile, lo que deja claro que este sonido ya no es solo chilango.
El viernes 22, en el Centro Cultural El Rule, arrancan con actividades enfocadas en el oficio: desde cómo cuidar los instrumentos hasta pláticas entre organilleros sobre lo que significa mantener viva la tradición.
El sábado 23, la Alameda Central será el punto clave. Ahí se hará la inauguración oficial y la entrega del reconocimiento como patrimonio, junto con presentaciones culturales.
Y el domingo 24, el clásico desfile: salen del Zócalo, cruzan Madero y llegan a la Alameda. Puro recorrido donde el organillo vuelve a hacer lo suyo: sonar sin pedir permiso.
Detrás de todo esto hay años de trabajo de una comunidad que no soltó la tradición. Porque en una ciudad que cambia todo el tiempo, el organillo sigue ahí… firme, constante y ahora, oficialmente reconocido.
Publicado el 19 Mayo 2026