El Mundial 2026 no solo viene más cargado en equipos, también en bancas. Por primera vez en la historia serán 48 selecciones, y eso se traduce en lo mismo: 48 entrenadores tratando de mover las piezas en el torneo más grande que ha armado la FIFA.
El dato no es menor. Nunca antes hubo tantos técnicos en una Copa del Mundo, y entre ellos hay de todo: campeones, veteranos, debutantes y algunos que llegan con la presión encima desde el día uno.
Ahí aparece Lionel Scaloni, que llega como campeón vigente tras levantar el título en Qatar 2022, con la posibilidad de meterse a una lista muy corta si repite. Del otro lado, Didier Deschamps también busca ese doblete histórico, aunque ya avisó que este será su último baile con Francia.
En experiencia pura, el que más veces ha estado en estas es Carlos Queiroz, que suma su quinta Copa del Mundo dirigiendo distintas selecciones. Y en contraste, también hay caras nuevas que pisan el torneo por primera vez, varios de ellos llegando directo desde procesos recientes.
En edades también hay contraste: el más veterano es Dick Advocaat, con 78 años al frente de Curazao, mientras que el más joven es Julian Nagelsmann, con 38, representando una generación más fresca en los banquillos.
Entre los nombres que jalan reflector también está Carlo Ancelotti, que por primera vez dirige una selección nacional, nada menos que Brasil, después de una carrera llena de títulos en clubes europeos.
Y en casa, México vuelve a confiar en Javier Aguirre, que entra a su tercera etapa con el Tri y también a su tercer Mundial al frente del equipo, con la misma meta pendiente: pasar de ese famoso quinto partido.
El abanico es amplio: técnicos que llevan años construyendo procesos, otros que llegaron de último momento, y varios que cargan resultados recientes que los ponen bajo lupa.
En un torneo más largo, con más partidos y más presión, la chamba en la banca pesa distinto. Ya no es solo plantear un juego: es sostener un proceso en medio de un calendario que no da respiro.
Porque si algo deja claro esta lista, es que el Mundial 2026 no solo se juega en la cancha… también se mueve desde el banquillo.