En el Poli no se anduvieron con rollos: unos estudiantes se pusieron a armar desde cero un robot que literalmente puede hacerte el paro en la vida diaria si no puedes moverte bien.
La cosa está así: el robot se mueve solo por la casa, trae un brazo con garra y puede agarrar desde medicinas hasta un vaso o un libro. O sea, lo básico que cualquiera necesita y que para alguien con discapacidad en las piernas puede ser todo un problema.
Pero aquí viene lo bueno —y lo más “de barrio tech”—: lo controlas con un control de videojuegos. Así manejas el carrito, el brazo y la garra sin complicarte la vida.
El prototipo lo hicieron estudiantes de la UPIITA y lo probaron con una persona que no puede caminar, pero sí usar las manos. Así ajustaron todo para que fuera realmente útil y no solo un proyecto de salón.
El robot también trae cámaras y sensores para que el usuario vea en su celular por dónde va y qué está haciendo, como si trajera sus propios “ojos”.
En corto: no es un lujo ni algo futurista de película… es una herramienta pensada para resolver el día a día, hecha en México y con la idea clara de que no debería costar una fortuna como los equipos que vienen del extranjero.
Aquí no hay discurso bonito: hay banda que vio una bronca real… y se puso a solucionarla.