La FGR volvió a hacer lo que mejor sabe: sacar un comunicado largo, serio, con cara de “todo está bajo control”… mientras afuera nadie tiene claro qué está pasando.
En su boletín 312/26, la Fiscalía dice que trae dos investigaciones abiertas con nombres pesados en Sinaloa y Chihuahua. Políticos, funcionarios con licencia y exautoridades metidos en el mismo costal, pero sin una sola resolución clara todavía.
De entrada, la FGR aclara algo que ya parece parte del ritual: no hay fichas rojas de Interpol contra nadie. Nada de cacería internacional, nada de persecución global, nada de película. Todo se queda en versión oficina.
Y aquí es donde el asunto empieza a oler raro.
Porque mientras la FGR lo niega con toda calma institucional, en su momento la Presidencia había dicho públicamente que sí existían fichas rojas relacionadas con estos personajes. O sea: en el mismo gobierno, dos versiones completamente distintas del mismo caso. Uno dice “sí hay”, otro dice “no hay”, y el ciudadano nomás ve el pleito de versiones como si fuera debate interno sin árbitro.
En Sinaloa, cinco personas ya comparecieron. Los otros siguen bajo investigación. No hay detenidos, no hay imputaciones formales, pero sí hay nombres, expedientes y declaraciones flotando en el aire como si eso resolviera algo.
En Chihuahua, el segundo caso suena todavía más pesado: un laboratorio clandestino de drogas sintéticas que ya fue desmantelado, con la FGR diciendo que hasta había “agentes extranjeros” metidos en el asunto. Pero igual: todo en investigación, todo en análisis, todo en proceso… nada en resultados.
También citaron a declarar a un ex fiscal y a la gobernadora del estado. Él fue. Ella mandó un escrito diciendo que no iba a soltar información. Y la FGR básicamente responde: “sí puedes no dar datos… pero igual deberías ayudar”. Traducción libre: obligación moral sin consecuencias reales.
El comunicado sigue con su tono de siempre, hablando de legalidad, transparencia y avances. Pero en la calle el resumen es otro:
Mucho papel, mucho boletín… y cero claridad de fondo.
Y cierran con su frase clásica, como si fuera sello de poder:
“Al margen de la Ley, nada; por encima de la Ley, nadie.”
Aunque cada vez suena menos a autoridad… y más a firma automática de cada comunicado que no explica del todo lo que promete aclarar.
28 de mayo, 2026 CDMX, Ciudad de México
Si crees que esto estuvo intenso, espérate a lo que sigue:
💥📉 Gobierno presume caída del 49% en homicidios y apretón contra la impunidad