🚢💀✈️ Del hielo al encierro: el crucero del hantavirus que ya brincó al aire

05/05/2026 0
Por Obreros De La Tecla

Un viaje de expedición polar terminó en crisis sanitaria global: muertos, aislamiento y un caso que ya salió del barco en avión mientras Europa se prepara para contener el brote.

🚢💀✈️ Del hielo al encierro: el crucero del hantavirus que ya brincó al aire
Por Obreros De La Tecla

El crucero de expedición polar MV Hondius, operado por Oceanwide Expeditions, dejó de ser un viaje para ver hielo y fauna salvaje y se convirtió en un problema internacional. A bordo viajaban cerca de 147 personas cuando comenzaron a detectarse casos de hantavirus, lo que provocó que el barco quedara prácticamente aislado en el Atlántico tras ser rechazado en varios puertos por precaución.

El saldo hasta ahora es serio: al menos siete casos detectados —dos confirmados— y tres personas fallecidas, según reportes retomados por autoridades sanitarias y medios internacionales. Con ese escenario, la Organización Mundial de la Salud entró a coordinar la respuesta y empujó una decisión clave: que el barco dejara de dar vueltas sin rumbo.

España terminó abriendo la puerta en las Islas Canarias, pero no por turismo ni cortesía. La idea es bajar el riesgo: recibir el barco bajo protocolos estrictos permite sacar a los enfermos, atenderlos en hospitales y mantener vigilados al resto, en lugar de tener un foco sanitario flotando sin control entre países.

El tema se puso más delicado cuando se supo que una pasajera neerlandesa logró salir antes de que todo se cerrara. El 25 de abril tomó un vuelo hacia Johannesburgo y días después murió. A partir de ahí, se activó el rastreo de más de 80 personas que iban en ese mismo avión, porque el brote ya no estaba contenido en el barco: ya había volado.

Para entender el susto: qué es el hantavirus

El hantavirus normalmente se transmite por contacto con roedores y no suele pasar de persona a persona, pero hay variantes como la de los Andes que sí pueden hacerlo en ciertas condiciones. Por eso las autoridades no se confían, sobre todo considerando los espacios cerrados en los que convivieron los pasajeros, tanto en el barco como en el avión.

Hasta ahora, la línea principal apunta a que el contagio ocurrió antes de subir al crucero, posiblemente en Sudamérica, pero eso todavía se sigue revisando. Tampoco hay confirmación de contagios dentro del barco ni en el vuelo, aunque el seguimiento sigue activo.

Lo que queda es una escena que nadie compró cuando pagó el viaje: pasajeros encerrados, un barco esperando permiso para tocar tierra y un virus que pasó de ser un problema lejano a uno que ya obligó a mover a medio mundo para contenerlo.