En el Hidalgo no hubo milagro… hubo sentencia. Pachuca salió a hacer lo suyo sin tanto ruido, pero con la mira bien puesta, y terminó despachando a Toluca con un 2-0 que no dejó espacio para cuentos.
Los Diablos llegaban con la presión encima. Tenían que ganar por dos goles o más fuera de casa, algo que no lograban desde hace años. O sea, la misión ya venía pesada desde antes de que rodara el balón.
Y para acabarla de amolar, el golpe llegó temprano.
Minuto 7. Penal para Pachuca. Falta de Bruno Méndez y sin mucho reclamo que valiera. Enner Valencia se paró frente al balón con toda la calma del mundo… y la mandó guardar sin titubear. Gol. 1-0. Y Toluca ya estaba contra las cuerdas.
El partido siguió, pero el guion no cambió mucho. Pachuca ordenado, sin desesperarse, esperando el momento para dar otro zarpazo. Toluca intentando, pero sin claridad, como buscando una puerta que nunca apareció.
Y cuando arrancó el segundo tiempo… se les vino la noche.
Robert Kenedy agarró el balón en contragolpe, se fue con todo y en el mano a mano no perdonó. Segundo golpe. Seco. Directo. De esos que ya no se levantan.
Ahí se acabó el asunto.
Con el 2-0 (3-0 global), Pachuca se mete a semifinales caminando firme, sin drama, sin sustos. Haciendo lo necesario y punto. Mientras tanto, Toluca se va con las manos vacías y la sensación de que nunca logró meterse de lleno al partido.
Ahora los Tuzos esperan rival: si avanzaba América, tocaba Cruz Azul; si pasaba Pumas, el choque sería contra Universidad.
Pero eso ya es otra historia.
Hoy, Pachuca hizo lo suyo… y lo hizo bien.
Por: luishernandezr
10/05/2026 | 18:33:00
No te vayas sin ver esto, ahí está la otra parte del cuento:
🐾 Pumas arma fiesta, América reacciona… y al final se queda viendo cómo se les va el pase